miércoles, 18 de julio de 2012

Al calor del verano

Cuando llega el verano mi vida se paraliza por completo. Es un parón deseado y buscado.

Después de meses de tener la cabeza en todos los pequeños problemas del día día, en vacaciones puedo por fin sentarme a leer, a escribir y a pensar. Lo de pensar puede sonar un poco tonto, incluso pedante. Como si el resto del año no pensara. Cuando hablo de pensar me refiero a esas reflexiones para las que nunca tenemos tiempo. A diario nos ocurren montones de cosas, escuchamos diferentes opiniones de amigos y familiares y recibimos una gran cantidad de información que procesamos y guardamos en algún recóndito pliegue de nuestro cerebro o simplemente olvidamos.

Ahora, en pleno verano, puedo desenterrar todo lo que he ido viendo, escuchando y leyendo para reflexionar sobre cómo somos y cómo reaccionamos ante la gente que nos rodea. Las relaciones humanas siempre me han parecido fascinantes, llenas de matices de los que carecen el resto de las especies. Las relaciones entre sexos y lo que Félix Rodríguez de la Fuente llamaba "el cortejo nupcial" adquieren entre nosotros una complejidad que hace que muchas veces lo simple se complique de manera sorprendente. Las relaciones entre los individuos del mismo sexo pueden llegar a la violencia, sobre todo cuando se trata de mujeres. Claro que esto último no es algo exclusivo del homo sapiens.

Presumimos de ser la especie más inteligente y la única capaz de un pensamiento racional, pero la verdad es que la mayor parte de las veces actuamos y reaccionamos en base a instintos antiquísimos que nada o muy poco tienen que ver con lo que entendemos por racionalidad.

Estos días me vienen a la mente retazos de momentos que han tenido lugar durante los últimos doce meses, y no dejo de sorprenderme ante lo complicado de nuestras relaciones sociales. Dicho todo ello sin ningún tipo de ironía.

El ser humano cuenta con un lenguaje propio, el oral. Un lenguaje que nos permite comunicar nuestra ideas y proyectos pero también nuestros sentimientos. Sin embargo, parece que nos dé miedo emplear ese lenguaje y a menudo utlizamos otro lenguaje superpuesto al primero para ocultar lo que pensamos. ¿No es triste? Desde luego, viendo los líos que se organizan, es muy poco práctico.
 
Como decía Scarlett:. Design by Exotic Mommie. Illustraion By DaPino