Tengo una espinita clavada desde hace mil años. Aprender encuadernación. Es algo que miro y remiro todos los años, pero no encuentro un taller con horario de mañanas. Parece que todas las actividades están pensadas para gente que tiene libres las tardes (la inmensa mayoría de los mortales) pero ¿qué pasa con todos aquellos que trabajamos de tarde y disponemos de las mañanas libres? Un fastidio. O cambio de trabajo o seguiré sin aprender encuadernación.
Otra opción son las actividades que organiza el ayuntamiento en los diferentes centros cívicos. Una opción buena y barata. Además, al ser municipal hay muchos horarios, tanto de mañana como de tarde. El problema. No enseñan encuadernación. Hay de todo, hasta las cosas más increíbles, pero no hay encuadernación. Aún así, todos los años miro por si acaso.
Hay actividades deportivas, culturales y artísticas. Y luego están mis favoritas. Las llamadas actividades "de promoción social". Básicamente son actividades enfocadas a fingir lo guays, modernos y comprometidos que somos. La mayoría me parecen una ridiculez. Me ponen a mil. Paso a enumerar:
- "10 preguntas para iniciar el diálogo con tus hijos". Qué gracia me hacen estos cursillitos. Como si todos no supiéramos ya que lo importante no son las preguntas SINO LAS RESPUESTAS.
- "Conoce a tus hijos adolescentes". Qué bonito, qué tierno. Seguro que tus hijos adolescentes están deseando que los conozcas. La cuestión es ¿estás seguro de querer conocerles?
- "Conoce los recursos para mayores". O sea, entérate de cómo y dónde librarte de los viejos. ¿Por qué no llaman a las cosas por su nombre? ¿Qué les cuesta?
- "Espacio de encuentro de mujeres". Un puñado de hembras con desajustes hormonales poniendo a parir al sexo contrario. Seguramente la mitad de ellas no se ha comido una rosca desde que se hacía la mili con lanza. También cabe la posibilidad de que haya lesbianas infiltradas tratando de conseguir adeptas o al menos un plan para el fin de semana. Los hombres no necesitan estas cosas, no sé si es que son más listos y autónomos o más simples que el mecanismo de un sonajero, pero no hablan ni la mitad que nosotras y a simple vista no parece que les vaya tan mal.
- "Límites y normas. Hazte valer con tus hijos/as". Jaaaaaa! Me pregunto si el curso incluye un escolta con el que afrontar la delicada situación de ponerle límites y normas al delincuente de la nintendo que ahora mismo se acerca a ti con intención de pedirte dinero. Más dinero.
- "Los bebés ya no vienen de París". ¿En serio? Nooooo. Lo mejor es que este curso está destinado a gente entre 18 y 55 años. Imagino que les explicarán cómo contarles a sus niños estas cositas tan bonitas. Increíble que en estos tiempos todavía haya gente necesitada de esto. Sobre todo porque bastaría con que encendieran la televisión y los dejaran un ratito solos. Además, estoy segura de que en algunos casos los hijos tienen más información que los padres. Y más experiencia.
- "Motivación al estudio". ¿Una colleja?
- "Resuelve dialogando". Este sí que es bueno. Me encanta la gente que presume de "inteligencia emocional" y se traga estos cursos. Luego son los primeros que gritan a todo el mundo y pierden los nervios por trivialidades. Ah, pero creo que a esto ahora lo llaman ser asertivo. Qué bonita palabra. Asertivo. Sobre todo porque los jefes gritones ahora ya tienen una justificación. Son asertivos. Y hacen cursos para tratar mejor a sus empleados. Siguen tratándolos fatal, pero hacen cursillos molones, que es lo que importa.
- "Rincón abierto de estudio". Desde mi punto de vista, para estudiar lo que se necesita es un rincón cerrado. No hermético, pero desde luego no abierto.
- "Txoko de estudio". Es exactamente lo mismo que lo del rincón abierto, pero se supone que en euskara. Digo se supone porque en la descripción pone que el curso es en castellano. Entonces ¿para qué lo llaman txoko? No entiendo nada.
- "Tertulias de mayores". Para entendernos. Un montón de abuelos chismorreando. En realidad abuelas, porque los hombres no suelen apuntarse. Se supone que tendrían que hablar de temas culturales y tal. Leer libros y comentarlos. Juas juas. Pues no. Siempre empiezan con buenas intenciones pero algunas asiduas me han comentado que se acaba hablando de los nietos, de la compra y de lo pesados que son los maridos. O sea, que esto tan lindo de la "tertulia de mayores" es la corrala de la señá Patro pero sin necesidad de asomarse a la ventana, que hace fresco.
Luego hay otras actividades que se supone que son para lograr la tan cacareada igualdad entre hombres y mujeres. Incluyen cursos de mecánica para mujeres y costura para hombres. Qué bien. He estado años proponiendo al ayuntamiento que incluyeran en las actividades anuales algo relacionado con la costura, porque las mujeres de mi generación no sabemos coser bien y a mí me gustaría mucho aprender, pero como se ha enfocado para hombres no me dejan apuntarme a menos que me haga una operación de cambio de sexo (algo que no entra en mis planes inmediatos) ¡Viva la igualdad!
(Se me nota un poco quemada con el mundo ¿no? hace tiempo que no me sentía tan caústica...)